miércoles, 11 de junio de 2008

Declaración de Principios.

Paso a la Nueva Democracia es el resultado del encuentro de dirigentes populares que provenimos de tendencias y tradiciones políticas y organizativas de la izquierda, la centroizquierda y en general de sectores progresistas de la vida política y social venezolana, que forman parte de las fuerzas que en nuestro país han venido luchando por la justicia social, el acceso de todos a la prosperidad económica y por el fortalecimiento y expansión de las libertades políticas y de la participación directa de los ciudadanos en la definición de nuestro destino como sociedad.

Los hombres y mujeres que integramos Paso a la Nueva Democracia compartimos claros principios y sólidos valores: estamos convencidos de que la equidad y la justicia social son un prerrequisito indispensable para que el país alcance el desarrollo pleno; Valoramos la democracia no sólo como conjunto de mecanismos institucionales, sino como forma de vida que supone, implica y exige tolerancia, inclusión, amplia participación popular, reconocimiento de la legitimidad de las diferencias y estímulo a su debate en libertad.

Creemos en un cambio verdadero, sustancial, en el modelo económico, político y social del país. Significa el fin del manejo discrecional de la riqueza petrolera por los gobiernos, el fin del asistencialismo clientelar, el fin de la impotencia social y el fin del autoritarismo gubernamental, para que surja una Nueva Democracia que promueva el acceso efectivo a una educación de calidad, a servicios de salud óptimos, a empleo verdadero y productivo para que –sobre esa plataforma que garantice la efectiva igualdad de oportunidades- puedan ser verdaderos dueños de sus vidas.

Para ello es indispensable la reinvención de la política, tal y como la hemos conocido los venezolanos. Se hace imperativo el retorno de la ética en el ejercicio de la función política, y el entender ésta como servicio público y no como puerta de emergencia o escalera de servicio para el ascenso social o el poder económico.

En este nuevo contexto, de la política digna, de la política necesaria, un dirigente político no será otra cosa que un ciudadano ejemplar, y un presidente de la república será un mandatario, es decir, un individuo con un mandato de sus ciudadanos, ante quienes rinde cuentas.

Creemos en la construcción de un nuevo tipo de partido democrático y eficiente que supere el viejo papel de los partidos políticos como “correas de transmisión” entre el Estado y la Sociedad, en maquinarias clientelares, en agencias de empleos, en centros de distribución de contratos, en fin, en mecanismos para-institucionales para la distribución de la renta, en tentáculos de corrupción. Hacer la Nueva Democracia pasa por reinventar los partidos como organizaciones inteligentes, capaces de actuar como centros de generación de ideas novedosas y nutritivas, capaces de ofrecer esas ideas al pueblo y de transformarlas en políticas públicas, con resultados evaluables y de los cuales se rinda cuenta ante los ciudadanos.

Paso a la Nueva Democracia es una organización, con la más profunda y amplia democracia interna en su debate y en sus mecanismos de toma de decisiones, que rompe con las prácticas personalistas de quienes pretendiendo eternizarse en el poder han convertido a los partidos tradicionales en fuerzas ineficientes al servicio de sus intereses particulares, haciéndole un daño irreparable a los factores de cambio en nuestro país. Por tanto, pretendemos un movimiento con una estructura organizativa sencilla, transparente y alternativa, que reconozca los liderazgos naturales y promueve e impulsa el surgimiento y desarrollo permanente de nuevos liderazgos. Una organización que pregona la lucha democrática, y electoral, la lucha reivindicativa y la movilización de las bases de la sociedad, superando las prácticas burocráticas y politiqueras que de espaldas al pueblo pretenden decidir acerca de su destino sin contar con su participación y protagonismo.

Vamos a construir una sociedad en que la felicidad colectiva será la suma de la felicidad de los individuos, y no una ficción burocrática “decretada” por el Estado o una ficción publicitaria impuesta por el mercado. Una sociedad en que –gracias a la existencia de una verdadera igualdad de acceso y de oportunidades- las diferencias entre las personas serán el resultado del talento, de la capacidad, del esfuerzo y no como hoy, productos de la injusticia, de la inequidad y del acceso privilegiado y corrupto a los bienes públicos.

Somos una expresión política nítida, con acento popular, responsable y eficiente, entendida por quienes la iniciamos como un espacio en construcción abierto a todos los que se identifiquen con estas ideas y propuestas, y dispuestos también a coincidir en el futuro con quienes quieran avanzar en la construcción del torrente unitario que es necesario articular para superar definitivamente la vieja cultura política, a fin de abrir paso en Venezuela a una sociedad moderna, justa, próspera, integrada al mundo desde la inteligente y asertiva defensa de las necesidades, intereses y posiciones de su propio pueblo.

Es nuestra franca intención, abonar y contribuir en todo lo necesario para la construcción de un gran movimiento popular y democrático, que ponga el acento en el ciudadano, en su profunda convicción democrática y en su clara inclinación progresista y verdaderamente revolucionaria.

Necesario es, levantar una nueva esperanza de transformación para Venezuela, popular por su compromiso con los trabajadores y el desarrollo soberano del país; por su defensa de los intereses sociales de las mayorías que siguen excluidas; de izquierda progresista y revolucionaria porque impulsa los cambios profundos que reclama la sociedad venezolana.
Por eso, para los corruptos de antes, y para los de ahora, nuestro nombre es una exigencia: ¡Abran Paso a la Nueva Democracia! En cambio, para todos los venezolanos, en especial para los habitantes de los barrios populares y para los jóvenes, nuestro nombre es una invitación: ¡Vamos a dar entre todos el paso que hace falta, el Paso a la Nueva Democracia!

No hay comentarios: